Restaurante
El comedor del restaurante cuenta con seis acogedoras mesas que permiten degustar la carta a escasos metros de los yates y barcos que luce el Puerto de Málaga. Gracias a este número reducido de comensales, los clientes pueden probar los platos con la tranquilidad y la intimidad que requiere esta experiencia para los sentidos.
La cocina del restaurante se cierra en un cubo de cristal donde los viandantes pueden seguir en directo la ‘batalla’ que el equipo de José Carlos García libra a diario con el fuego.

La cocina se muestra abierta en todos sus sentidos, ya que la ausencia de mobiliario de gran tamaño permite contemplar mejor la estructura de acero que cubre el lugar y recibir con calidez tanto a los clientes como a los curiosos que se acercan al restaurante mientras dan un paseo.
El buen tiempo que marca el estilo de vida en la Costa del Sol aporta una de las grandes ventajas del restaurante José Carlos García.

Su terraza, abierta durante los meses de primavera y verano, permite disfrutar de los platos de la carta al mismo tiempo que se contempla la vista de los monumentos más importantes de la ciudad. Y todo ello con la brisa y las vistas que ofrece el mar Mediterráneo.